EL POAIG

Ante el expolio y devastación del paisaje que sufría esta tierra con la tala de olivos milenarios, Manuel Arnau y Joaquim Solano decidieron crear El Poaig cuyo principal objetivo era y es salvar a los olivos milenarios de la tala poniendo en valor su aceite, el paisaje y las gentes que los trabajan desde hace generaciones.

El valor de un olivo milenario es incalculable y debe ser preservado en su entorno, el valor de la gente que lo trabaja durante generaciones es también incalculable y debe ser preservado en el lugar donde tiene razón de ser, El Maestrat, la tierra de los olivos milenarios.
El Poaig es el nombre con el que se conoce  el trozo de tierra de donde sacaba la abuela Carmen (la abuela de Joaquim) las olivas para, en otoño, convertirlas en delicioso aceite.

Nuestra Filosofía

Detrás de los productos EL Poaig hay cientos de horas de conversaciones alrededor de una mesa, de cuentos e historias de las tierras del Maestrat, de una manera de vivir y de pensar la tierra.  

Al fin y al cabo para estar en una mesa fue pensado. Es alrededor de una mesa, bajo un olivo, donde pasamos largas horas de conversación, arreglando el mundo a nuestra manera, bebiendo vino, comiendo los productos que nos regala nuestra tierra, regándolos con aceite de oliva.

Esa es la filosofía EL POAIG: ofrecer calidad, placer, salud y belleza.
La vida mediterránea.

Jose Manuel Arnau es profundo conocedor de las tradiciones y costumbres del Maestrat. Trabaja en el mundo del aceite desde hace más de 25 años.

Después de años dedicado a otras cosas, se alía con su amigo de la infancia Joaquin Solano para crear EL POAIG movido por la idea de poner en valor la calidad de nuestros aceites, así como el arraigo del cultivo en las gentes del Maestrat. ”Una manera de comer es una manera de vivir, y nuestra base es el aceite de oliva”, dice. Se encarga de los procesos productivos del aceite, de su cultivo y de aplicar la más alta tecnología para superar año a año la calidad de los aceites. Investigador empedernido, vive entre aceites, árboles, campos y el laboratorio en su empeño por mejorar la marca día a día.

Joaquin Solano es actor, director y “muchas cosas más”. Amante de los viajes, las cosas buenas de la vida y, por supuesto, el buen comer, se propone junto a su amigo Jose Manuel hacer el mejor aceite de oliva del mundo. Así, EL POAIG nace y toma fuerza a partir de sus experiencias a lo largo y ancho del mundo; viendo qué come la gente, y sobre todo, cómo lo hace.

Compagina sus dos amores, teatro y cine por una parte, y el aceite de los olivos milenarios que cultivaba su familia durante generaciones para comparlo por todos los amantes de “lo bueno” repartidos por el mundo. ”Al fin y al cabo, si no compartes lo bueno que te pasa en esta vida, no vives de verdad

Tras estudiar, hablar, comparar y analizar Manuel y Joaquim crearon El Poaig, el aceite de oliva procedente de olivos milenarios,
porque amamos los olivos.